¡Cómo rayos llegamos a esto!

2019 lo vaticinó, cuando un martes 2 de julio se nos “apagó la tele” y el deseo de Enrique Iglesias
se podría haber concretado (si bien, no se juntó la luna con el sol) pero sí el sol se escondió tras
ella…

No conforme con ello, el famoso torniquete del metro inició lo que pronto conoceríamos como el
“estallido social” que descansó en el verano, pero prometía arremeter con el doble de fuerza…

Así estábamos todos medio confundidos terminando el año, no tendiendo claridad de ese
amenazante marzo, cuando nos enteramos que por allá en la lejana China, se desató una
pandemia de “esas” en una ciudad que en nuestra perra vida habíamos oído “Wuhan” ahí, frente a
la tele, viendo las noticias (que podrían haberse grabado en cualquier mercado de cualquier parte
del mundo) apareció un mercado chino, repleto de animales salvajes y chinos comiendo animales
y entre esa mezcla medio rara, entre chinos y animales salvajes (que en esta ocasión Batman no
fue el súper héroe) le echan la culpa a los murciélagos y dale! Tuvimos que creernos todo ese
cuento… pero era verdad pues! Porque los chinos siempre han comido animales, entonces dijimos:
“ah! Puta qué fome, estos chinos otra vez” pero no pasó de allí, porque estábamos preocupados
de diciembre, de la navidad, año nuevo, entre que celebrábamos o no, porque vivíamos
momentos “sensibles” que no había que aportar al capitalismo, que había que aplastar al
sistema… y así, entre que sí y que no, se nos vinieron las vacaciones y claro, había que alejarse un tantito del sistema, pero los viajes al extranjero “nica” … así que salimos igual a Italia, Brasil,
Francia… así po, demostrando que somos “patipelaos” pero dignos ( o la clase pura como dijo
Rysselberghe) Y como que el famoso virus de la lejana China no nos hizo ni cosquillas, igual lo
pasamos chancho… hasta que…

Cha chan! Apareció un “pastel” proveniente de Asia, el perla había recorrido Singapur, entre otras
ciudades de por allá e ingresó muy campante al aeropuerto de Santiago acompañado de “mal
bicho”…entonces como que ese “relajo” se nos puso color de hormiga y el país, que ya estaba
dividido, ahora se dividió más… unos que creían y otros que no… unos que partieron corriendo a
las farmacias y supermercados a comprar alcohol gel, cloro, Lysoform, toalla nova, papel higiénico,
toallas desinfectantes, jabón…

Otros, en cambio se quedaron en una plena y profunda reflexión …”manipulación de marzo”

“hay que evitar aglomeraciones” todo sonaba como a “boicot de estallido”… así que esa parte de
la población prefirió esperar… a ver qué sucedía.

Pero del 3 de marzo al 2 de abril (casi un mes) ha pasado mucha agua bajo el puente, en verdad,
mucho alcohol gel, mucho cloro…

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