Divide et imper, por Lidia Corona – TU OPINIÓN

No estamos muy distantes de la antigua Roma, ni de la célebre frase adoptada por Julio César.

El neuromarketing ha logrado emular la estrategia del emperador.

Nos han hecho necesitar lo que no necesitamos y nos han hecho prescindir de lo imprescindible.

Cuando los tópicos recurrentes en los Medios son: Viajes, préstamos, bancos, financieras, clínicas, universidades, mascotas, ropa, moda, automóviles, seguros…entre otros;  temas como  Escasez hídrica, Deforestación, Cambio Climático, Industrias, Minería, Inmobiliarias, usos indiscriminados de agrotóxicos  (entre otros) que nos “involucran absoluta y necesariamente” no son de nuestra incumbencia, pues el neuromarketing ha logrado el “Divide et impera” y tu cerebro se ha llenado de información que no necesitas, pero ya la almacenas como necesaria, no hay espacio para más.

En el año no tenemos tiempo para dar un respiro… año nuevo y vacaciones, luego marzo, patentes y colegio, pronto semana santa, el marisco y pescado es ley, de igual manera que visitar el litoral; un poquito después el día de la madre, sagrado regalo a quien debes la VIDA.

A mediados de año las vacaciones de invierno de los niños, luego el día del niño, antes el día del padre, después

Septiembre las fiestas obligadas, luego diciembre la compra inapelable de regalos y luego la pomposa y opulenta fiesta de año nuevo y así continúa el círculo vicioso de deudas eternas…

Definitivamente no existe tiempo para pensar en otras cosas.

Nos han arrancado el pensamiento crítico, nos han arrebatado la posibilidad de decidir.

Y toda aquella persona que ose ser distinta, plantear una idea diferente, un punto de vista diverso, una problemática urgente, es mirada como extremista, anarquista e idealista peligroso.

Hoy en día, hablar de  Contaminación es salir del límite que nos han impuesto, es romper las reglas del Neuromarketing y estamos condicionados a bloquear dicha información, porque no estamos “programados” para procesarla.

“Oculta y vencerás

Lo que no se dice, no existe, esa información le llega a tu cerebro cada día y retomas el círculo vicioso.

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